Utilidad de la Neurociencia en la gestión empresarial

Tener un negocio propio, constituye el ideal de la gran mayoría de las personas, ser dueño de un patrimonio heredable, no tener jefes y dedicarse a lo que se desea. Pero, en la realidad sucede que esto no es del todo utópico, puesto que son muchos los aspectos a considerar para desarrollar un buen emprendimiento.

El área contable, de ventas, de relaciones públicas, de tributos, de responsabilidad social, y por supuesto el manejo de trabajadores. Y es allí donde muchas personas reconocen poseer grandes fallas. Empezando porque desconocen la manera adecuada de llevar la gestión empresarial.

Una alternativa, altamente recomendable es aprovechar los aportes que la neurociencia brinda en este campo. Es decir, los conocimientos relativos al funcionamiento del cerebro en relación a los pensamientos, emociones y conductas. Pero además, la incidencia del cerebro como motor en el proceso de aprendizaje, formación y capacitación.

Es por ello, que para quienes desean ser más que unos simples gestores empresariales y convertirse en líderes exitosos. Hay algunos aspectos que deben considerar, extraídos de las neurociencias, para aprovechar las fortalezas del equipo de trabajo, y superar las debilidades, o por lo menos minimizarlas.

El lenguaje y palabras claves

Procura hablar con tus trabajadores de tu a tu, como un equipo de trabajo, e intégrate a ellos con el fabuloso “nosotros”, es vez del ustedes, que parece delegar cargas y culpas al resto. La idea es que se sientan identificados con tu empresa, como si fueran parte de una gran familia. Además, borra de tu vocabulario el término “mano de obra” o “trabajadores”, a partir de ahora, es tu capital social o humano, el más importante que posees. Y son tu equipo de trabajo. Por aquí empieza la diferencia.

Utiliza la comunicación verbal y la gestual

Procura escuchar e interactuar con tu equipo, escucha sus quejas y sugerencias de manera asertiva, no reprimas, excluyas ni reprendas comentarios. Pero además, interésate en cada uno de ellos, y escúchalos atentamente, sin interrumpirles ni mirar el reloj  y más importante aún, mantén contacto visual con ellos.

Es necesario, que los integrantes de tu equipo de trabajo se sientan a gusto en sus puestos, se identifiquen con la empresa y se sientan escuchados, ya que de esta manera, rendirán aun más en su trabajo.