Incrementa tus ventas usando la cabeza, la tuya y las de los clientes

Muchas personas consideran erróneamente, que un vendedor exitoso es aquel que es capaz de actuar de forma audaz ante la primera oportunidad que se le presente. E incluso, ante los ojos de muchos, un vendedor sea una persona que sin darle chance al posible comprador, le muestra las ventajas del producto y lo bombardea de información.

Sin embargo, no es del todo cierto, pues aun cuando el incremento de ventas, depende de muchos factores, entre los cuales se incluye la actitud y disposición del vendedor, el conocimiento del producto y por supuesto la apariencia y motivación para abordar al cliente, lo cierto es que hay un aspecto con igual de importancia, que no se debe dejar de lado.

Se trata entonces, de meterse en la cabeza del cliente, intentar pensar como él, tratar de interpretar sus necesidades y entonces ofrecerles alternativas de solución en base al producto ofrecido.

Para ello, la neurociencia ha otorgado innumerables aportes al mundo de los negocios, pues nos ofrece herramientas destinadas a comprender el funcionamiento del cerebro humano, en lo que respeta a pensamiento, sentimiento y acción. Y es que esta disciplina, nos ofrece algunos tips para incrementar las ventas, como lo son:

Responder a una necesidad que el cliente no ve

Esta es la primera estrategia a considerar, y es que aunque resulte a simple vista un poco ilógico, si se analiza bien, encontrara mucho sentido. ¿Quién dice que un seguro de vida se compra por que se cree que se va a necesitar posterior a su muerte? No, se compra, por el temor a dejar desamparados a nuestra familia ante cualquier eventualidad.

De igual manera, un jabón se vende mejor si se demuestra que ataca mayor cantidad de gérmenes y bacterias, que si se dice que tiene buen aroma, basta con modificar la forma de plantear las necesidades que el producto dice satisfacer.

Vendedor casual

Aplica sobre todo para aquellos independientes que trabajan por cuenta propia. La estrategia es vender el producto “no vendiéndolo”, es decir, hacerle publicidad de forma “espontanea y casual” como un tema de conversación más. Te aseguro, que asi serán más los interesados que si te saben vendedor del mismo. Y es que nuestro cerebro, nos lleva a la lógica conclusión que “todo vendedor hablará maravillas de su producto aunque no sea real lo que dice”.